El hombre desmontado: A los hombres también les duele la cabeza

En las II Jornadas Nacionales de Sexología organizadas por el Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental, celebradas con una magnifica participación los días 11 y 12 de mayo (2018) en Sevilla, el Comité Científico me solicitó que hiciera una conferencia dentro de una mesa que llevaba por título «Desmontando al hombre». Ante tan sugerente reto hablé del «hombre desmontado». Con ese título, tras una introducción acerca de los mitos y retos de las masculinidades, me centré en la vida de aquellos hombres que han decidido de forma voluntaria renunciar a su masculinidad, es decir, de los seguidores de la web eunuch.com, recientemente retirada de google. En dicha página existían tutoriales para poder autocastrarse. Desde mi punto de vista una persona que voluntariamente se quiere castrar, sin ser transexual, necesita una evaluación psicológica.

De forma muy diferente a los eunucos voluntarios, existen otros hombres que no tienen deseo (deseo sexual hipoactivo), es decir,  sufren por su falta de apetito sexual y, diferenciados de estos últimos, los asexuales que no sienten atracción y por el contrario se angustian cuando tienen deseo.

Afortunadamente, hoy día disponemos de suficientes estrategias terapéuticas para ayudar a quienes sufren por no tener deseo con la finalidad de que recuperen la pasión.

Las personas asexuales, necesitan ser apoyadas para que no se angustien por sentirse diferentes en un mundo totalmente sexualizado y es imprescindible facilitar su visibilización.