SEXUALIDAD Y CORONAVIRUS

Francisco Cabello Santamaría

Existe evidencia científica acerca de que la sexualidad aumenta la longevidad, de la misma manera es conocido que la actividad sexual mejora nuestro sistema inmunitario. Se sabe que la sexualidad mejora el estado de ánimo, incluso en personas que están deprimidas y con altos niveles de ansiedad y, desde luego, la actividad sexual satisfactoria ha demostrado que puede disminuir el estrés y aliviar la ansiedad, lo cual sería una ayuda muy importante, en estos momentos de cuarentena, para evitar la aparición de los problemas de ansiedad y estrés postraumático que se vivieron en otros confinamientos anteriores. De hecho, en Canadá́ durante el brote de 2003 del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) hubo un alto nivel de estrés agudo , durante el confinamiento por el ébola en África se incrementaron los suicidios  y la violencia de género , en la cuarentena de la fiebre equina australiana se experimentó un alto estrés (34% de los confinados respecto al 12% de los no confinados)  y en China, parte del personal sanitario que había estado en cuarentena tenía síntomas de estrés postraumático tres años después .

Vistas sucintamente las repercusiones psicológicas de las cuarentenas y las prebendas preventivas de una sexualidad saludable, cabría pensar que es un buen momento para incrementar la frecuencia sexual, pero las relaciones sexuales requieren contacto y el COVID-19 se propaga fácilmente con la cercanía necesaria para el sexo. El mero hecho de que haya una persona positiva a Covid-19 en casa, implica que el virus sea detectado en las muestras de aire de las habitaciones en un 63,2% y en los pasillos en un 66,7% , por tanto, el contacto cuerpo a cuerpo puede implicar una alta carga viral.

Otros coronavirus no se transmiten vía sexual, pero del COVID-19 se encuentra en la saliva, el moco y las heces de las personas infectadas, algo menos en la orina (6,9%), pero no se ha aislado ni en semen ni en la lubricación vaginal. Por tanto, los besos de lengua y el anilingus (también conocido como oro-anal, beso negro, rimming…) deben de evitarse.  Como se afirma en las recomendaciones del Departamento de Salud de Nueva York, (19/03/2020): “Usted es su pareja sexual más segura”, por tanto, ahora es un buen momento para dedicarse al crecimiento autoerótico.

En estas circunstancias, bajo confinamiento, si tenemos pareja sexual (homo, hetero o bi), nos encontramos con las siguientes posibilidades:

-Pareja sexual tras pasar la cuarentena sin síntomas

-Pareja sexual sin pasar la cuarentena

-Pareja sexual con algún síntoma distinto de fiebre

-Pareja estable positiva a Covid-19

-Pareja estable embarazada

-Pareja estable profesional de la salud en contacto con pacientes Covid-19

-Sin pareja sexual

1. Pareja sexual confinada, tras pasar la cuarentena sin síntomas.

Hay que tener presente que la mediana del período de incubación de COVID-19 es de 5.1 días (IC 95% 4,5 ‐ 5,8 días) y el 97.5% de los casos desarrollaron síntomas en 11.5 días (IC 95% 8.2 – 15.6 días). El período de incubación de la fiebre es de 5,7 días, con el 98% de los infectados presentando fiebre en los primeros 12,5 días. Aproximadamente sólo el 1% desarrollaron síntomas después 14 días, existiendo una posibilidad pequeña, pero real, de surgir alguna sintomatología al menos hasta 28 días después.

Teniendo presente estos datos, pasados 14 días sin síntomas y para personas más precavidas 28 días de confinamiento sin contacto exterior y sin sintomatología alguna; se podrían, es más, se deberían tener relaciones sexuales conforme a los hábitos usuales de la pareja, pero incrementando la higiene antes y después del sexo. Es un buen momento para potenciar la creatividad sexual mediante un incremento de la comunicación sobre gustos, experiencias deseables, compartir fantasías y probar nuevos escenarios, compartiendo lecturas y películas eróticas.

 2. Pareja sexual confinada sin pasar la cuarentena.

Hay que tener en cuenta que la gravedad del covid-19 depende de la cantidad de carga viral y algún miembro de la pareja puedes estar contaminado sin síntomas. En este caso, las relaciones sexuales pueden constituir un riesgo importante. No obstante, si no hay ningún síntoma se podría practicar sexo, pero en estos casos es altamente recomendable que usen cualquiera de las posturas de penetración posterior (a tergo, lateral posterior, etc), evitando besos, sexo oral y anal, incluso no sería superfluo el uso del preservativo.

3. Pareja sexual con algún síntoma distinto de fiebre.

Si la pareja tiene tos, diarrea, cansancio inexplicable, dolor de garganta, etc., podría estar en periodo de incubación o pasando la enfermedad de forma leve. Lo más conveniente, en estos casos, sería evitar el sexo directo, es más recomendable hacer auto estimulaciones compartidas (masturbación), relatarse fantasías eróticas, visualización compartida de pornografía, utilización de juegos eróticos de mesa, etc.

4. Pareja sexual positiva a Covid-19 y/o con fiebre.

En caso de que la pareja sexual tenga fiebre y/o haya dado positivo a coronavirus, tener relaciones sexuales es una fuente casi segura de contagio. Por eso es recomendable el aislamiento en una habitación aparte. No obstante, es aconsejable seguir practicando algún tipo de actividad sexual, evitando, por supuesto el contacto. Se pueden utilizar aplicaciones tipo zoom, skipe, facetime, whatsapp, etc., usando el teléfono, computadora o tablet, y es conveniente mantener la actividad erótica (hemos visto que mejora defensas, estado de ánimo, etc.). Una vez que desaparecen los síntomas también hay una alta probabilidad de contagio, ya que el virus persiste en las secreciones nasales una media de 9,5 días y en las heces de 11 a 16 días (20 días si fue tratado con corticoides)14, por lo que habría que esperar este tiempo antes de tener relaciones sexuales coitales, siendo mejor al principio, mantener las precauciones recomendadas para parejas sexuales estables confinadas sin pasar la cuarentena.

5. Pareja sexual embarazada

Actualmente se desconoce si las mujeres embarazadas tienen una posibilidad mayor que el resto de las personas de enfermar por la COVID-19 y cuál es la gravedad de la enfermedad después de contraerla.

Otros coronavirus y otras infecciones respiratorias víricas, como la gripe, pueden comportar un riesgo más alto de desarrollar complicaciones o enfermedades graves en embarazadas que en el resto de las personas. Por lo tanto, puesto que es una población de riesgo, es importante protegerla17.

Por tanto, sería recomendable utilizar estrategias sexuales del tipo que se ha señalado para parejas sexuales estables confinadas sin pasar la cuarentena, evitando, por tanto, besos, sexo oral y penetración anal, utilizando las posturas “a tergo” y lateral posterior.

6. Pareja sexual profesional de la salud en contacto con pacientes Covid-19.

Teniendo en cuenta la emergencia sanitaria que está conllevando un exceso de trabajo para el personal sanitario, con demasiado tiempo de exposición al virus y en muchas ocasiones sin la protección adecuada, lo más aconsejable es seguir la misma estrategia que con personas contaminadas, es decir, relaciones sexuales virtuales.

7. Sin pareja sexual

Para quienes no tienen pareja y para personas muy erotofílicas que participan del sexo con múltiples personas, podrían valorar hacer uso del sexting, tele-sexo (Skipe, Facetime, zoom, whatsap, etc.) o simplemente el ya antiguo sexo telefónico. Personas pertenecientes a clubs swingers han organizado encuentros eróticos a través de plataformas para tener sexo grupal virtual. En ningún caso debiera practicarse el sexo in vivo con una pareja nueva.

Mantenerse en casa es la forma activa de lucha contra el coronavirus y tenemos la certeza de que la inmensa mayoría de la población sobrevivirá a la pandemia, pero la incertidumbre acerca de la evolución, el miedo al contagio, el estupor ante la situación económica, etc., conlleva un estrés mantenido que facilita una mayor debilidad del sistema inmunitario. La ansiedad durante el confinamiento disminuye la concentración y favorece la dispersión, es por tanto imprescindible mantener horarios de actividades para conectar con la familia y seres queridos, para el humor, la música, la creatividad, etc. Sin olvidar dejar un tiempo para la actividad erótica.

En definitiva, el confinamiento puede ser una oportunidad para el cultivo del erotismo a través de la comunicación, las fantasías y la exploración de nuevos escenarios auto y heteroeróticos, teniendo presente las cautelas a tomar frente al coronavirus.

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